La Vila cierra las cuentas de 2018 con un remanente de tesorería de 9,26 millones de euros y liquidez contable superior a los 18 millones

El presupuesto del pasado año fue de 41,2 millones de euros con mayor capacidad de inversión y menor gasto financiero por la eliminación de la deuda

  

La Comisión de Hacienda celebrada hoy en el Ayuntamiento de La Vila Joiosa ha dado el visto bueno a la formulación de las cuentas del pasado año y al informe de  liquidación con un resultado muy positivo para las arcas municipales, que cerraron el ejercicio pasado con saldo positivo. Según explicó el alcalde, Andreu Verdú, las cuentas arrojan un Remanente de Tesorería de 9,26 millones de euros y un saldo de disponibilidad líquida en las arcas municipales de 18,2 millones de euros. El presupuesto de 2018 se cerró finalmente con 41, 21 millones de euros.

 

“Cerramos el círculo que nos propusimos al llegar al gobierno, que era dar estabilidad al Ayuntamiento en el ámbito político, y ordenar y sanear las cuentas municipales que sufrían de un exceso de deuda, impagos y altas tasas de impuestos a nuestros vecinos”, comentó Verdú, quien afirmó que “ahora ya constatamos que hemos ido por el camino correcto”.

 

El Remanente de Tesorería confirma la capacidad económica de hacer frente a posibles gastos y atesora el músculo económico que tiene el Ayuntamiento de La Vila de cara al futuro. Este año, cuya cifra se sitúa en los 9,26 millones, es superior al de 2017, que llegó a los 7,16 millones. De este comportamiento sostenido en el tiempo y a lo largo de la legislatura se obtiene una liquidez que asciende los 18,2 millones.

 

“Ahora, la responsabilidad que tenemos es seguir trabajando en esta línea, especialmente cuando ya hemos cerrado el Plan de Ajuste. Hay que planificar muy bien el destino de estos fondos, el plazo de inversión de los mismos y someterse a los principios de prudencia para evitar someter al Ayuntamiento a niveles de deuda imposibles como ocurrió en anteriores legislaturas”, explicó el primer regidor vilero.

 

Desde su punto de vista, los datos también señalan que en 2018 hubo más capacidad de inversión real que en 2017, y que los gastos financieros se redujeron de los 826.000 euros que se abonaban a los bancos en 2017 a los 424.000 euros que se pagaron el pasado año.  Verdú señaló que esto es “fruto de la paulatina acción de reducir deuda, de dejar de recurrir a los bancos en busca de financiación y de someternos a créditos de terceros”.

 

No obstante, el alcalde también quiso destacar la elevada cantidad de partidas de dudoso cobro, por encima de los 11 millones de euros, que se vienen arrastrando de anteriores legislaturas.  Además, quiso poner en valor los resultados económicos a pesar de estar sometido al pago de indemnizaciones de sentencias judiciales por procesos iniciados por ciudadanos en contra de decisiones de  gobiernos municipales en las anteriores legislaturas.

 

Verdú añadió que su intención “es no desviarnos en esta línea de prudencia. Creo que a partir de ahora, que ya no arrastramos la deuda con nadie,  es cuando La Vila puede crecer, puede invertir y puede generar nuevos servicios al ciudadano sin hipotecarse de nuevo. Si continuamos con el respaldo ciudadano después de mayo, este será el camino a seguir”.

 

Notícia publicada el 09 de Maig de 2019